Novedades fiscales de la Ley de emprededores I. EL criterio de caja


El pasado 27 de Septiembre se publicó en el B. O. E. la ley 14/2013, de 27 de septiembre, de apoyo a los emprendedores y su internacionalización y en ella se aprueban numerosas medidas de carácter fiscal, laboral y mercantil que afectan positivamente a la gran mayoría de las empresas y especialmente a las pymes y autónomos.

            En el aspecto tributario podemos citar:

             1.-  La aprobación del Régimen especial del criterio de caja en el I. V. A.

            2.-  El establecimiento de incentivos fiscales por inversión de beneficios.

            3.- La modificación de los incentivos fiscales a las actividades de investigación y desarrollo e innovación tecnológica y a las rentas procedentes de determinados activos intangibles

            4.- La mejora de las deducciones por creación de empleo para trabajadores con discapacidad.

            5.- Los incentivos fiscales para inversiones en empresas de nueva o reciente creación.

            6.- Deducción por actividades económicas en el I.R.P.F.

 EL RÉGIMEN ESPECIAL DEL CRITERIO DE CAJA EN EL I.V.A.

            Viene a responder a la tradicional demanda de la mayoría de las pymes españolas que pedían no tener que ingresar en Hacienda el I.V.A. de facturas que no se habían cobrado y en resumen consiste precisamente en eso, en posponer la obligación de ingreso del I.V.A. hasta el momento y en la medida en que se vayan cobrando, si bien, en contrapartida, los empresarios acogidos a este régimen sólo podrán deducirse las cuotas soportadas en la proporción en que vayan pagando las correspondientes facturas. Por otra parte, se establece un límite temporal a este aplazamiento en el ingreso de las cuotas repercutidas: Si no se han cobrado antes, deberán liquidarse el 31 de Diciembre del año siguiente a la fecha de realización de la operación (análogamente, las cuotas soportadas por facturas no pagadas también serán deducibles en ese plazo).

             El hecho de que no deba ingresarse el I.V.A. hasta el cobro de la factura no implica que no deba repercutirse como hasta ahora, lo único que cambiará en la facturación de quienes se acojan a esta opción será que deberán incluir en las facturas una advertencia de que las mismas están expedidas bajo ese régimen especial. Esto es importante porque quien las reciba sólo podrá deducirse las cuotas soportadas en la medida en que  pague aunque se trate de una empresa no acogida a este régimen.

            Este régimen es opcional, pero sólo podrán acogerse a él los empresarios cuyo volumen de operaciones durante el año natural anterior no haya superado los 2.000.000 de euros. Además existen determinadas exclusiones:

a) No podrán optar por él aquellos empresarios cuyos cobros en efectivo respecto de un mismo destinatario durante el año natural superen la cuantía que se determine reglamentariamente (en el proyecto de reglamento actualmente en curso se habla de 100.000 euros, aunque no es definitivo).

 b) También se excluyen las operaciones que tributan por otros regímenes especiales, como los módulos, recargo de equivalencia y régimen especial de agricultura, ganadería y pesca y otras operaciones específicas como importaciones, adquisiciones intracomunitarias, etc.

            Es importante remarcar que la dependencia del I.V.A. respecto al cobro y al pago implica necesariamente que pueda acreditarse cuándo se ha producido el uno o el otro, es decir, quien quiera retrasar 90 días el ingreso del I.V.A. de una factura deberá poder probar que su cobro se produjo en esa fecha y no en otra y quien quiera deducirse las cuotas soportadas en este régimen deberá justificar que las operaciones están pagadas y cuándo, por lo que se va a hacer imprescindible la ordenada conservación de los justificantes de los cobros y pagos y su identificación con las facturas correspondientes.

            Como consecuencia de esto, se amplía la información a suministrar en los libros registro generales, para incorporar las referencias a las fechas de cobro o pago y del medio utilizado, para los sujetos pasivos acogidos al régimen especial del criterio de caja, así como a los no acogidos pero que resulten ser destinatarios de operaciones afectadas por el mismo.

            Por último, indicar que este régimen especial comenzará a poder aplicarse a partir  del uno de Enero de 2014 y que la opción por el mismo deberá presentarse en el mes de Diciembre anterior,

            A modo de resumen, podemos decir que los principales elementos del contenido de este nuevo  régimen del I.V.A. son los siguientes:

SUJETOS PASIVOS QUE OPTEN POR EL CRITERIO DE CAJA:

– El IVA repercutido se devenga en el momento del cobro total o parcial, o

– El 31 de diciembre del año siguiente si no se ha producido el cobro.

– El IVA soportado se puede deducir en el momento del pago total o parcial. o

– El 31 de diciembre del año siguiente si no se ha producido el pago.

– La factura se emite en el momento de realizar la operación, indicando la inclusión el régimen del criterio de caja

– Los libros registro de facturas expedidas y recibidas, específicos para el Régimen de IVA de caja, deben incluir el importe, la fecha y el medio de cobro de las operaciones.

SUJETOS PASIVOS DESTINATARIOS DE LAS OPERACIONES REALIZADAS EN RÉGIMEN DE IVA DE CAJA:

– El IVA soportado se podrá deducir en el momento del pago total o parcial, o

– El 31 de diciembre del año siguiente si no se ha producido el pago.

– El libro registro de facturas recibidas, específico para el Régimen de IVA de caja, deben

incluir el importe, la fecha y el medio de pago de las operaciones.